Guardar muebles en un trastero es una solución muy práctica durante una mudanza, una reforma o simplemente cuando necesitas recuperar espacio en casa. Sin embargo, almacenarlos correctamente es fundamental para que, cuando vuelvas a utilizarlos, se encuentren en las mismas condiciones en las que los dejaste.
Polvo, golpes, una mala colocación o un embalaje inadecuado pueden terminar deteriorando muebles que van a permanecer almacenados durante semanas o meses.
La buena noticia es que no hace falta complicarse demasiado. Con una correcta preparación y organización del trastero puedes mantener tus muebles protegidos y, al mismo tiempo, aprovechar mucho mejor el espacio disponible.
1. Limpia los muebles antes de guardarlos
El primer paso debería realizarse antes incluso de trasladar los muebles al trastero.
No es recomendable almacenar un mueble sucio pensando que podrás limpiarlo cuando vuelvas a necesitarlo. El polvo, las manchas o determinados residuos pueden permanecer sobre la superficie durante meses y resultar más difíciles de eliminar posteriormente.
Realiza una limpieza adaptada a cada material y asegúrate de que el mueble esté completamente seco antes de embalarlo.
Esto es especialmente importante en muebles de madera y elementos tapizados.
2. Desmonta todo lo que sea posible
Una mesa montada ocupa mucho más espacio que un tablero y cuatro patas correctamente almacenados.
Siempre que el diseño del mueble lo permita, desmontar determinadas piezas facilita el transporte y ayuda a aprovechar mejor cada metro cuadrado del trastero.
Puedes desmontar:
- Patas de mesas.
- Estanterías.
- Cabeceros.
- Estructuras de cama.
- Muebles modulares.
- Algunas mesas y escritorios.
- Baldas extraíbles.
Además, reducir el tamaño de los muebles disminuye el riesgo de golpes durante el traslado.
Un consejo importante: guarda todos los tornillos y pequeñas piezas en bolsas identificadas. Puedes etiquetarlas con el nombre del mueble al que pertenecen para facilitar posteriormente el montaje.
3. Protege cada mueble según su material
No todos los muebles necesitan la misma protección.
Un sofá tapizado, una mesa de madera y una estantería metálica tienen características diferentes y deberían prepararse teniendo en cuenta sus materiales.
Los muebles de madera pueden protegerse con mantas o materiales que eviten arañazos y golpes.
Los sofás, sillones y sillas tapizadas deberían cubrirse para evitar que acumulen polvo.
En superficies delicadas, presta especial atención a esquinas, patas y elementos decorativos, ya que suelen ser las partes más vulnerables durante el transporte y almacenamiento.
4. Evita envolver determinados muebles herméticamente durante mucho tiempo
Cubrir los muebles es recomendable, pero eso no significa necesariamente encerrarlos durante meses bajo capas completamente herméticas.
Dependiendo del material, es preferible utilizar fundas o protecciones adecuadas que eviten la acumulación de polvo sin favorecer condensaciones.
Las mantas de mudanza y las fundas específicas para mobiliario pueden resultar especialmente útiles.
El plástico de burbujas puede utilizarse para proteger determinadas piezas delicadas durante el traslado, pero conviene valorar el tipo de material antes de dejar un mueble completamente envuelto durante largos periodos.
5. Protege especialmente las esquinas
Las esquinas suelen recibir buena parte de los golpes durante una mudanza.
Mesas, cómodas, escritorios y muebles de madera pueden sufrir pequeños impactos al entrar o salir del trastero.
Utilizar protectores de esquinas, cartón o materiales acolchados en estos puntos ayuda a reducir el riesgo de arañazos y desperfectos.
También conviene realizar el traslado con suficiente espacio para evitar arrastrar o golpear los muebles contra puertas y paredes.
6. Guarda correctamente los sofás y muebles tapizados
Sofás, sillones y sillas requieren una atención especial porque sus tejidos pueden acumular polvo con facilidad.
Antes de almacenarlos:
- Aspira bien toda la superficie.
- Elimina posibles manchas.
- Comprueba que estén completamente secos.
- Retira cojines desmontables cuando resulte conveniente.
- Utiliza una funda protectora adecuada.
Evita utilizar el sofá como una gran estantería colocando numerosas cajas pesadas encima. El peso mantenido durante meses puede deformar cojines, respaldos o estructuras.
7. Ten cuidado con colchones y elementos similares
Si también vas a almacenar colchones durante una mudanza o reforma, protégelos con fundas específicas antes de introducirlos en el trastero.
Evita doblarlos si el fabricante no indica que pueden almacenarse de esa forma y no coloques objetos pesados encima.
Un colchón puede permanecer almacenado durante un periodo considerable, pero una mala colocación puede provocar deformaciones difíciles de corregir posteriormente.
8. No apiles muebles sin planificación
Cuando quieres aprovechar al máximo un trastero, la primera tentación puede ser colocar unas cosas encima de otras hasta llegar al techo.
Pero aprovechar el espacio no significa simplemente apilar.
Los muebles más robustos y pesados deberían ocupar las zonas inferiores, mientras que los elementos ligeros pueden situarse en posiciones superiores siempre que exista estabilidad.
Nunca coloques objetos muy pesados sobre muebles delicados.
Además, asegúrate de que ninguna pila pueda desplazarse o caer cuando retires algún objeto.
9. Aprovecha la altura del trastero
Una buena organización permite almacenar mucho más sin poner en riesgo los muebles.
Las estanterías son especialmente útiles para cajas y pequeños objetos, dejando el suelo disponible para muebles grandes.
También puedes aprovechar algunos huecos naturales.
Por ejemplo, el espacio situado debajo de una mesa puede utilizarse para colocar cajas siempre que estas no ejerzan presión sobre partes delicadas.
La clave está en pensar en volumen, no únicamente en metros cuadrados.
10. Deja espacio para poder acceder
Un error frecuente consiste en llenar completamente el trastero desde la entrada hasta el fondo.
El problema aparece cuando necesitas recuperar un mueble o una caja situada en la parte posterior.
Dejar un pequeño pasillo o diseñar zonas de acceso puede ahorrarte tener que vaciar medio trastero cada vez que buscas algo.
Antes de comenzar a colocar los muebles, piensa cuáles necesitarás recuperar primero.
Los objetos que probablemente vayas a utilizar antes deberían estar cerca de la entrada.
11. Haz fotografías antes de cerrar el trastero
Cuando pasan varios meses es fácil olvidar exactamente dónde guardaste cada cosa.
Una solución muy sencilla consiste en hacer algunas fotografías una vez organizado el espacio.
También puedes crear una pequeña lista indicando dónde se encuentra cada grupo de objetos.
Por ejemplo:
Zona izquierda: muebles del salón.
Fondo: muebles de dormitorio.
Estantería derecha: cajas y decoración.
Entrada: objetos que necesitarás próximamente.
Esto resulta especialmente útil cuando tienes muchas pertenencias almacenadas.
12. Elige correctamente el tamaño del trastero
Un trastero demasiado pequeño puede obligarte a almacenar los muebles de forma inadecuada simplemente para conseguir que todo entre.
Por otro lado, alquilar muchos más metros de los necesarios supone pagar por un espacio que no vas a utilizar.
Antes de elegir, calcula aproximadamente el volumen de los muebles y piensa cuáles pueden desmontarse.
Una buena planificación puede permitirte almacenar muchas más pertenencias en menos espacio sin necesidad de apilarlas de forma insegura.
Cuándo puede resultar útil guardar muebles en un trastero
Existen muchas situaciones en las que disponer temporalmente de espacio adicional puede facilitar las cosas:
- Durante una mudanza.
- Mientras realizas una reforma.
- Si vas a vivir temporalmente en otra ciudad.
- Cuando necesitas liberar una habitación.
- Al preparar una vivienda para venderla o alquilarla.
- Si quieres conservar muebles que actualmente no utilizas.
- Cuando cambia la distribución o las necesidades de tu hogar.
En estos casos, el trastero funciona como una extensión temporal de la vivienda y permite conservar tus pertenencias sin que ocupen espacio en el día a día.
Guarda tus muebles y recupera espacio con iGuardar
Guardar muebles durante meses no debería significar encontrarlos deteriorados cuando vuelvas a necesitarlos.
Limpiarlos previamente, desmontar las piezas adecuadas, utilizar protecciones, evitar cargas innecesarias y organizar correctamente el espacio son pequeños pasos que pueden marcar una gran diferencia.
En iGuardar puedes encontrar el espacio adecuado para almacenar muebles, cajas y otras pertenencias durante una mudanza, reforma o simplemente cuando necesitas ganar metros en casa.
Y si no sabes cuánto espacio necesitas, puedes utilizar la calculadora de espacio de iGuardar para orientarte antes de elegir tu trastero. Así podrás encontrar una opción adaptada a lo que realmente necesitas guardar sin contratar metros de más.


